19920831

0788 Un toro al final de la rambla

Ante la irrefutable esbeltez
De tu rostro de doncella,
Tuve que tragar mis palabras,
Para no gritar de voz en cuello
Que habías penetrado en mi,
De una forma tan exagerada
Como lo suele hacer
La vida con la muerte,
Y tuve que rendirme
Como si fuese un toro
Al final de la rambla,
En un día de San Fermín,
O como si fuese mi ser
Un sabueso despistado
Y cansado por la fuerza
Tan impactante de tu mirar.
Porque eras como el sol
Que sale por un extremo,
E iluminaste los escombros
Más recónditos de mi ser.
Y así fue como empezó
A transmutarse mi vida
Hasta que un buen día,
Decidí abiertamente
Saltar hasta tus brazos,
Y te entregué mi cuerpo,
Y me convertí
A la doctrina de tus caricias,
Y empecé a regir mi eternidad
Por los cánones de tus besos.
Porque yo estaba rendido
Y vencido como si fuese
Un toro al final de la rambla.

No hay comentarios.: