1995/08/31

1455 Los cimientos de la Nueva Jerusalén

Anoche soñé que estabas conmigo
Y aunque cuando desperté
Pude ver tu cuerpo junto al mío,
No fui capaz de aceptar
Que estuvieras junto a mi.
¿Y sabes por qué me pasa esto contigo?
Porque te considero abiertamente
Mi más exagerada utopía.
Y a pesar de haberte alcanzado,
Siento que mi alma se compunge
A causa de la nobleza
De los metales de tu cuerpo.
Si yo fuese un metalistero,
O un joyero de la antigua India,
De seguro que el paroxismo
Sería mi estrecho refugio,
Porque el contactar con mis manos
Tus pechos de jade
Me ha hecho despertar
A la belleza que exhibes
De la forma más humilde, sencilla,
Genuina y a la vez ostentosa.
Y creo sin temor a equivocarme
Que tu cuerpo debe formar parte
De los cimientos
De la Nueva Jerusalén.