1998/02/28

1702 Resolución número uno

Madre suya
Que moras en las alturas,
No quiero cargar con el lastre
De la soledad de tu compañía,
Voy a soltar mis amarras
Y a vivir la vida mía,
Voy a remontarme a los cielos,
Voy a danzar de algarabía,
Voy a levar mis propias anclas
Y encontrar la perfecta armonía
Que sólo yo mismo puedo darme
Sin la soledad de tu compañía,
Voy a declarar mi independencia
Con premeditación y alevosía
Porque no quiero cargar con el lastre
De la soledad de tu compañía,
Voy a liberar mis propias alas
Y a disfrutar mi nueva sinfonía.
Ahora mismo salgo del pozo
Claustrofobizante en que me tenías
Y conquisto las miles de estrellas
Que le pertenecen al alma mía,
Por eso me niego a cargar con el lastre
De la soledad de tu compañía.

1701 En tus laureles

El silencio absoluto de la tarde
En un día de domingo
A la orilla de la mar
Me hace pensar
En mi condición de humano
En perpetua soledad.
Soy marisma de amargura,
Soy tsunami de dolor,
Soy arena movediza de locura,
Soy acantilado de desesperación.
¿Dónde estabas tú
Cuando la tristeza carcomía mis huesos?
¿Dónde estabas tú cuando mis sesos
Se retorcían de dolor?
¿Dónde estabas tú cuando mi sexo
Se formaba en mi interior
De seguro dormido en tus laureles
De omnipotente dios.