1989/10/31

0128 Historia sobre Priscilla

Esta es la verdadera historia
De la más hermosa de las femeninas,
Aquella que nació un día
El mismo en que nacieron las rosas,
De ahí que sea tan augusta
Y a la vez esbelta y bohemia.
Al paso de su crecimiento
Las demás doncellas se encelaban
Por la magnificencia de su belleza,
Al cumplir sus quince abriles,
Aprendió a manejar sus labios
Y a controlar sus ojos con seducción.
Dio mantenimiento a su piel
Para que fuese siempre lozana y codiciable,
Y cuidaba al máximo sus uñas
Para atraer en forma genuina
A todo el mortal que la rodeaba.
Descubrió entre sus pechos
Un poder inexplotado de sensualidad,
Y entonaba su voz con docilidad
Para atrapar con su dulzura.
Tuve la dicha de conocerla
Y jamás logré olvidarla,
Porque estaba su cuerpo poseído
Por el espíritu de la estética,
Y porque fue la más real de las musas
De las que se tiene conocimiento
En toda la historia de la humanidad.

0127 Ensayo sobre Priscilla

Si vieran su piel al descubierto
Quedarían todos estupefactos,
Porque yo mismo me arrastro
Tan solo al ver su rostro femenino,
Y dejo mis poemas inconclusos
cuando me seduce con su mirar,
Y no hay nada que me guste más
Que arrancar de mi alma un poema
Para dedicarlo a su fina piel.
Estoy seguro que cuando no exista
Yo también dejaré de existir,
Porque mi lucidez esta basada
En los recuerdos que tengo de ella.
Mi ser se resquebrajaría
Si ella llegara a faltar,
Porque respiro tan solo su aliento,
Y voy construyendo mi vida
Con las sonrisas que me da.
Pienso que es traumatizante
Ver sus labios y sus pechos,
Y no poder obtenerlos desde ya.
Porque su seducción sobrepasa
Todo limite y frontera sobrenatural.
Les juro hoy a todos
Que si vieran su cuerpo descubierto
Morirían por la impresión
Que produce el placer de verla.
Porque su piel es fina, bella y natural
Y su cuerpo el mejor moldeado
De todo el universo existente.
Por lo menos yo la prefiero
Y opino firme y sin arrepentimiento,
Que antes de dormir o comer
Es mejor ver al descubierto
Su cuerpo y su rostro femenino.

0126 Dialogo sobre Priscilla

Si no fuera peregrina su sublime belleza,
Habría pasado desapercibida ante todos
Y no tendría la gloria que ahora tiene.
Es ella quien anestesia mis sentidos,
Quien entumece todos mis nervios,
Y quien da parálisis a mis huesos.
Es más deseable que lo prohibido.
Si pudiera escalar la cima
De sus empinados pechos
Y luego descender por sus laderas,
Quedaría muerto por el placer.
Porque ella es quien traza las pautas
De todos mis empecinamientos
Y me he propuesto empecinadamente
Por placer llamarla Priscilla.
Porque es deliciosa a mi paladar,
Exquisita a mis conocimientos,
Y muy atractiva ante mis ojos.
Para mi es más importante
Que la importancia que tiene mi existir.
Porque me ha colmado de alegría
Y ha dado inspiración a mi vida,
Neciamente la amaré con orgullo
Y jamas podré olvidarla,
Porque para siempre permanecerá
En el pasado, futuro y presente
De mi efímera existencia.

0125 ¡Si supieras cómo te deseo!

¡Si supieras cómo te deseo!
Cuando desnudo con mi vista tu cuerpo
Si supieras cómo trago mi lengua
Cuando estás cerca de mí
Si supieras del brillo de mis ojos
Cuando te miro al caminar
Si notaras cómo tiembla mi interior
Cuando sonríes con tu boca seductora
Si supieras cómo acaricio mi almohada
Alimentando mi imaginación con tu figura
Si notaras lo agitado de mi respiración
Cuando me miras y te acercas a mí
Si supieras cómo muerdo mis labios
Y cómo suspiro cuando te pienso
Si supieras todas las veces al día
Que pienso que te tengo junto a mí
Si supieras que estoy orientado
Solamente hacia tu norte
¡Si supieras cómo te deseo!
Creo que ya te habrías entregado
En alma y cuerpo a mi ser
Y no me dejarías como el hazmerreír
De todo el que nota cómo te deseo
¡Si supieras cómo te deseo!