20190731

4290 El poder del poltergeist

Anhelo algo como un tsunami,
Un ciclón, un temblor,
Que se licuefaccionen
Bajo mis pies tus palabritas,
Que te me desprendas del pecho
Como Ícaro de alas perdidas
Que cae al profundo océano
Y se pierde entre las ondas de mi recuerdo
Hasta desvanecerse de mi corazón.

En realidad, lo que yo quisiera
Es el poder del poltergeist
Para remover con la fuerza de mi psique
Estos escombros de Hiroshima
Que quedaron formando
Una desasosegante costra sobre mi piel.

Sobre la dermis de mis sentimientos
Tú eres célula que agoniza boquiabierta,
Y te tengo que remover.

Por eso es que yo quisiera
El poder del poltergeist
Y sacudir con la fuerza de un huracán
Estas vetustas ramas muertas
Que me cuelgan como caedizos cotiledones
Insomnes en las veredas de mi corazón.

Sobre la nube de mis pensamientos
Tú eres yesca que reposa muerta,
Y te tengo que remover.

Para ello yo quisiera
El poder del poltergeist
Y raer con la potencia de un maremoto
Estos despojos de Nagasaki
Que hiciste marchitar con tus fríos
Ocultando las luces de mi sol.

4289 Yo me volví millares de estorninos

Cuando tus manos me sujetan
Como hojas de venus atrapamoscas,
Haces que mi cuerpo se convierta
En multitud de frenéticas aves.

A veces soy un cálido caladio.

Y es que tú haces que se enardezcan
Los colores de las venas en mis hojas.

Ayer, cuando me miraste
Con tus ojos de volcán a punto de hacer erupción
Yo me volví millares de estorninos
Y cuando con tu copa repleta de ambrosía
Me hiciste entregar el cofre del deseo
Como tributo a tu franca risa
Yo fui alas de pelágicas bandadas
Surcando el ancho mar.

Y de nuevo hoy anhelo
Que me hagas gorjear
Como canario enloquecido
O como calandria en el estío tropical.

4288 La hendidura en mi cama

Aún faltan
Tantas horas
Para que salga el sol
Y ya mi viejo corazón
Está exánime,
Exhausto de tanto ardor.

Es como si en mi interior
Tuviera un sol incandescente,
Una nube roja que me flota
Arrasando cada micra
De cariño,
Cubriendo todos mis rincones
De decepción.

Un sentimiento
Premonitorio
De desolación
Acampa por mi fuero interno
Y ya sé que ni siquiera la nada
Podrá curvar el escenario
En el que pierdo
La calma de mi almohada.
La hendidura en mi cama
Tan profunda es
Como la fosa de las Marianas.