2006/11/30

2890 Energía erótica

Desconecté los artefactos de mi cuerpo
Que mantenían el consumo
De mi energía erótica
Para que cuando llegaras
De recorrer la tierra
Y su plenitud,
De interactuar con el mundo
Y lo que en él habita,
Que fueran tus desnudas manos
Las que por reacción carnal
Incendiaran mi Roma,
Mi Alejandría, mi Atenas.

2889 Los glaciares ante el sol

Estaba buscándote
Cuando de repente
Por entre las montañas
Y desde el este
Llegaste blandiendo un sol
Hasta la habitación a oscuras
En donde estaba congelada
Mi pasión.
Y me envolviste
Como si tus manos
Fuesen un costoso furoshiki
Para ser entregado cual presente
A la más profunda sensación
De abandono total
Ante tus besos,
Fui una débil ciudad sitiada
Por Sir Francis Drake
Y caí
Como solo se desmoronan
Los glaciares ante el sol.

2888 Sitios jamás soñados

La primera vez
Que tocaste a la puerta
De mi puerto,
De par en par
Mi fortificada ciudad
A tus plantas ofrecí
Porque besaste mi espalda
Llevándome a sitios
Jamás soñados
Por mi vivir.

Luego cuando decidiste
Expulsar la hueste
De demonios que tenía dentro
De mi existir
Solo bastó con que rozaras
Con tu cuerpo mi cuerpo,
Que extático ungieras
Con tu carne mi carne
Para llevarme a sitios
Jamás soñados
Por mi vivir.

2887 Un cofre lleno de soles

En mitad de tanta lluvia
Transitando este día gris
Un cofre lleno de soles
Trajiste entre tus alas
De torrencial querubín.

Y llovieron suspiros
Y tus miradas
Y de mi garganta un trinar
Cuando metamorfoseando
Nuestros cuerpos
Fuimos verde bosque
Y acantilado
Y húmedo musgo
Y coral,
Junto a tu cuerpo fui ámbar
Y perlas y terciopelo,
Nácar de caracolas.

Y cuando en ese momento
En que cerrando los ojos
Nos volvimos sinuosas olas
Empezó la maravilla
A recrearse
En la habitación.

En mitad de tanta lluvia
Transitando este día gris
Un cofre lleno de soles
Trajiste entre tus alas
De torrencial querubín.

2886 Mi corazón muge su desdicha

Bisonte americano
Que trashuma sedentario
En las planicies oblongas
De mi pecho,
Tú que llamas corazón
A esa descripción
De ti mismo que has hecho,
Procura no traspasar
Más allá de esos hielos
Ni transbordar esos trenes
Que llevan hasta los sueños
Porque la ilusión
Es más que pasto verde
Creciendo a tu derredor.

Mi corazón muge su desdicha
Y rumia cual Nabucodonosor
De la soledad de dentro
Que se siente aún estando
Rodeado de tanta gente.