2012/02/28

3541 La llamada

A veces soy árido
Como las águilas,
Cuando frente al despeñadero
Se desprenden
De sus fatigadas alas.
Pero la mayoría de veces
Cuando por más
De ciento veinte lunas
Estuve siendo expuesto
A tus ondas,
He sido aguas.
Aquella vez por ejemplo
Cuando me telefoneaste
Y la expansión de tus ondas apenas tocó el caracol de mi oído
La dermis del pabellón de mi oreja se estremeció como rocío.
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