2015/09/05

3729 Como pupa invicta, crisálida victoriosa

Hay señales
Que te indican los inicios
Y los finales.

Hoy en la mañana,
Por ejemplo
Descubrí
En la habitación
Contigua a mi razón,
Una libélula muerta
Que llevaba varios días.

Y sin saber por qué
En una especie de trance
Me quedé
Al imaginarme
Que se trataba
De la evidencia
De mi amor.

Alejado de la fuente
De luz,
Apartado de los días
De ilusión.

Hay señales
Que te indican los inicios
Y los finales.
Insondables marcas
En el cielo,
Estrellas giratorias
Que gravitan
En torno a millares
De universos.
Trazas, pistas,
Indicios, rastros
Y a veces no sabes
Si lo que quieres es
Que todo vuelva al punto vital
Y que al amor se lo trague la tierra.

Hoy no he visto la señal
De sus sedantes ojos
Ni su sonrisa destronadioses.

Mientras pienso
En el devenir de los días
Y lo que me espera
A partir de aquí,
Anhelo ser
Como el flujo piroclástico
Que bañó a Edith,
La mujer de Lot.

Y cubrirme a mí mismo
En un abrazo infinito
Que me envuelva
Tuétanos, huesos y piel,
Cartílagos, tendones,
Cada una de mis neuritas
Sean dendritas o axones.

Quedarme ahí
Mientras el resto de mi ser
Abandona el lugar.

Como pupa invicta,
Crisálida victoriosa.

Esperando la señal
Que me indique
El inicio o el final.
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