Yo te esperaré como si fuese
Hongo que en tiempos
De exagerada sequía
Espera sin aliento la lluvia
Temprana y tardía
Porque yo se que tu puedes hacer
Reverdecer
Mi cuerpo y mis ojos.
Mi cuerpo para que sirva
De aljibe colector de caricias
Y atesorar cada caricia
Que destilen tus manos.
Y mis ojos para que consuman
Los frutos
Que crecen en tu espíritu.
Yo he de comer los frutos
De tu árbol babilónico
Como si fuese un Adán,
Que toma la determinación
De comer con gula
Como las vacas holandesas
Que rumian con paciencia
Con serenidad y tesón
Hasta satisfacer el vacío remoto
Que cargo desde hace tiempos
En lo insondable de mi corazón.
Amar es traducir —traicionar—. Nostálgicos para siempre del paraíso antes de Babel. - Cristina Peri Rossi
19981031
1831 Una estrella renacer
Cuando hayas desatado los lazos
Que atan mi cuerpo y mis ojos
Con tu presencia
De querubín celeste que materializa
Mis antojos
Comenzará a oírse la música
Que sale de mis escombros
Y entonces iniciaré a restaurarme
Como si fuese una célula
Que se autotransmuta y regenera
A causa de tu amor.
Tan atrayente como la muerte
Es tu amor.
Ya no gobierno mis sesos
Cuando contigo estoy,
Porque cuando te encontré
Pensé que me encontraba perdido,
Y comenzaron en mi espíritu
A regenerarse
Las etéreas células de mis sentidos.
Yo me lancé hacia tu mano
Como gorrión herido
Que se lanza a su nidal.
Y al encontrarme de nuevo contigo
Pude ser un fiel testigo
De que en lo vasto de mi pecho
Se había advertido
Una estrella renacer.
Que atan mi cuerpo y mis ojos
Con tu presencia
De querubín celeste que materializa
Mis antojos
Comenzará a oírse la música
Que sale de mis escombros
Y entonces iniciaré a restaurarme
Como si fuese una célula
Que se autotransmuta y regenera
A causa de tu amor.
Tan atrayente como la muerte
Es tu amor.
Ya no gobierno mis sesos
Cuando contigo estoy,
Porque cuando te encontré
Pensé que me encontraba perdido,
Y comenzaron en mi espíritu
A regenerarse
Las etéreas células de mis sentidos.
Yo me lancé hacia tu mano
Como gorrión herido
Que se lanza a su nidal.
Y al encontrarme de nuevo contigo
Pude ser un fiel testigo
De que en lo vasto de mi pecho
Se había advertido
Una estrella renacer.
1830 Vorágine
Una vorágine…
Es lo que justamente eres,
Y como ante mi te presentaste
Encantando con tu encantamiento
Mi ensombrecido espíritu
De ermitaño enclaustrado
En su propio caracol,
No quedó en mi corazón
Ni una penumbra de dudas
Ni un reflejo de dolor
Ni una gota de amargura
Ni vacío que no ocupase tu amor.
Cada vez que te encuentro
Eres en mi
Torbellino que azota las plazas
De mi habitada ciudad.
Tromba que agita las masas
De mi cadáver animal.
Remolino que alborota las casas
Donde habita mi alma de cristal.
Porque cuando tu boca me toma
Como por magia catapultas mi entidad
Hacia las regiones celestes
En donde mora el placer
Haciéndome caminar
Una espiral viciosa de locura
Con la parsimoniosa ternura
De un molusco que marcha en espiral.
Es lo que justamente eres,
Y como ante mi te presentaste
Encantando con tu encantamiento
Mi ensombrecido espíritu
De ermitaño enclaustrado
En su propio caracol,
No quedó en mi corazón
Ni una penumbra de dudas
Ni un reflejo de dolor
Ni una gota de amargura
Ni vacío que no ocupase tu amor.
Cada vez que te encuentro
Eres en mi
Torbellino que azota las plazas
De mi habitada ciudad.
Tromba que agita las masas
De mi cadáver animal.
Remolino que alborota las casas
Donde habita mi alma de cristal.
Porque cuando tu boca me toma
Como por magia catapultas mi entidad
Hacia las regiones celestes
En donde mora el placer
Haciéndome caminar
Una espiral viciosa de locura
Con la parsimoniosa ternura
De un molusco que marcha en espiral.
1829 En la cresta de la ola
Cada vez que te encuentro
En el mar de las nirvanas,
Tu haces diventar
Mi solitario espíritu
En Simbad el Marino
Y es entonces cuando voy
Por la cresta de la ola
Como un surfeador
En las playas de Hawai.
Me siento pleno
Como si fuese teleférico o funicular
Que se dirige a la cima
De la más alta montaña.
Soy el dueño absoluto
De la voluntad de mi cuerpo,
Me siento ser el dios
De mi deseo,
Por eso ofrendo mi cuerpo
Al altar de tus labios,
Ofrendo las caricias de mis manos
Para tu cuello y tu pecho,
Ofrendo mi espíritu a tu mar
Y saltar
Como si fuese un clavadista
En playa de Acapulco
Hacia este mar de nirvanas
En donde diventas mi espíritu
En Simbad el Marino que va
Bogando por la delicia exagerada
De tu cuerpo y tu alma.
En el mar de las nirvanas,
Tu haces diventar
Mi solitario espíritu
En Simbad el Marino
Y es entonces cuando voy
Por la cresta de la ola
Como un surfeador
En las playas de Hawai.
Me siento pleno
Como si fuese teleférico o funicular
Que se dirige a la cima
De la más alta montaña.
Soy el dueño absoluto
De la voluntad de mi cuerpo,
Me siento ser el dios
De mi deseo,
Por eso ofrendo mi cuerpo
Al altar de tus labios,
Ofrendo las caricias de mis manos
Para tu cuello y tu pecho,
Ofrendo mi espíritu a tu mar
Y saltar
Como si fuese un clavadista
En playa de Acapulco
Hacia este mar de nirvanas
En donde diventas mi espíritu
En Simbad el Marino que va
Bogando por la delicia exagerada
De tu cuerpo y tu alma.
1828 Cuando te miro
Cuando te miro
Por las ventanas de mis pupilas
Entran con sus alas enardecidas
Las alondras.
Cuando te miro
Tranquilamente respiro
Todos los pétalos encendidos
De tu cuerpo de rosa.
Cuando te miro
Como por reacción atómica
Se encienden en mi pecho
Las antorchas.
Cuando te miro
Siento que mi cuerpo
Es inevitablemente invadido
Por una horda de mariposas.
Cuando te miro
Siento que soy catapultado
Por los aires
Sobre infinidad de palomas.
Cuando te miro
Centenares de burbujas me arrebatan
Y hacia el azul infinito
Me transportan.
Cuando te miro
Se inflama un fuego extraño
Sobre mi alma vulnerable
De estopa.
Es que a causa de tu cuerpo
Y tu rostro
Mi habitualmente tranquilo
Espíritu
Se aloca.
No te sorprendas
Si en cualquier momento
Cuando te mire
Mi cuerpo empieza a danzar
Y comienzo sin control
A hablar en nuevas lenguas
Angelicales e insondables
Porque cuando te miro
Por las ventanas de mis pupilas
Entran con sus alas enardecidas
Las alondras,
Yo tranquilamente respiro
Todos los pétalos encendidos
De tu cuerpo de rosa,
Y como por reacción atómica
Se encienden en mi pecho
Las antorchas,
Siento que mi cuerpo
Es inevitablemente invadido
Por una horda de mariposas
Y que soy catapultado
Por los aires
Sobre infinidad de palomas.
Centenares de burbujas me arrebatan
Y hacia el azul infinito
Me transportan,
Y se inflama un fuego extraño
Sobre mi alma vulnerable
De estopa.
Por las ventanas de mis pupilas
Entran con sus alas enardecidas
Las alondras.
Cuando te miro
Tranquilamente respiro
Todos los pétalos encendidos
De tu cuerpo de rosa.
Cuando te miro
Como por reacción atómica
Se encienden en mi pecho
Las antorchas.
Cuando te miro
Siento que mi cuerpo
Es inevitablemente invadido
Por una horda de mariposas.
Cuando te miro
Siento que soy catapultado
Por los aires
Sobre infinidad de palomas.
Cuando te miro
Centenares de burbujas me arrebatan
Y hacia el azul infinito
Me transportan.
Cuando te miro
Se inflama un fuego extraño
Sobre mi alma vulnerable
De estopa.
Es que a causa de tu cuerpo
Y tu rostro
Mi habitualmente tranquilo
Espíritu
Se aloca.
No te sorprendas
Si en cualquier momento
Cuando te mire
Mi cuerpo empieza a danzar
Y comienzo sin control
A hablar en nuevas lenguas
Angelicales e insondables
Porque cuando te miro
Por las ventanas de mis pupilas
Entran con sus alas enardecidas
Las alondras,
Yo tranquilamente respiro
Todos los pétalos encendidos
De tu cuerpo de rosa,
Y como por reacción atómica
Se encienden en mi pecho
Las antorchas,
Siento que mi cuerpo
Es inevitablemente invadido
Por una horda de mariposas
Y que soy catapultado
Por los aires
Sobre infinidad de palomas.
Centenares de burbujas me arrebatan
Y hacia el azul infinito
Me transportan,
Y se inflama un fuego extraño
Sobre mi alma vulnerable
De estopa.
1827 Me gusta apostar a la fortuna
Te ofrezco la estabilidad inconmovible
De mis turbulencias,
Te ofrezco mi demencia
Provocada por la risa
De tus labios querubinezcos
Y si enloquezco aun más
Por la armonía perfecta
De tu rostro de escultura griega,
Por favor ata los lazos
De mis brazos a tu cuerpo
Para que así por entero
Yo te haya de pertenecer.
Me gusta apostar a la fortuna,
Por tal motivo te sonreí
La noche en que el diluvio
Se apoderaba del fin.
Me gusta apostar a la fortuna
Por eso tu nombre aprendí
Y recitarlo como un mantra
Hasta el ocaso del fin.
Me gusta apostar a la fortuna
Por eso fue que descubrí
Que al besar tiernamente tu ombligo
Disponías para mi
Tu cuerno de la abundancia
Hasta que se extinguiera el fin.
De mis turbulencias,
Te ofrezco mi demencia
Provocada por la risa
De tus labios querubinezcos
Y si enloquezco aun más
Por la armonía perfecta
De tu rostro de escultura griega,
Por favor ata los lazos
De mis brazos a tu cuerpo
Para que así por entero
Yo te haya de pertenecer.
Me gusta apostar a la fortuna,
Por tal motivo te sonreí
La noche en que el diluvio
Se apoderaba del fin.
Me gusta apostar a la fortuna
Por eso tu nombre aprendí
Y recitarlo como un mantra
Hasta el ocaso del fin.
Me gusta apostar a la fortuna
Por eso fue que descubrí
Que al besar tiernamente tu ombligo
Disponías para mi
Tu cuerno de la abundancia
Hasta que se extinguiera el fin.
1826 Mi corazón no es
Mi corazón no es
Barquita que se quiebra
En el recodo del río.
Es titánico barco que atraviesa
Océanos de melodía,
Es nave intrépida que viaja
Por mares de fantasía,
Es poderoso buque que boga
Por los reinos de la utopía.
Mi corazón no es
Aerolito que se pierde
Entre la bruma y el frío.
Es colosal bólido que viaja
Por los pasillos de la alegría,
Es gigantesca supernova que nada
En la órbita de la armonía,
Es enorme quásar que se impulsa
Con tu amor por energía.
Mi corazón no es
Deshecho manantial
De gotas de rocío.
Es cumulo imponente
Que de ternura se vacía,
Es bendita lluvia monzónica
Que cae de noche y día,
Es inmensidad diluviosa que moja
Por entero el alma mía.
Mi corazón no es
Barquita que se quiebra
En el recodo del río,
Ni aerolito que se pierde
Entre la bruma y el frío,
Ni deshecho manantial
De gotas de rocío.
Barquita que se quiebra
En el recodo del río.
Es titánico barco que atraviesa
Océanos de melodía,
Es nave intrépida que viaja
Por mares de fantasía,
Es poderoso buque que boga
Por los reinos de la utopía.
Mi corazón no es
Aerolito que se pierde
Entre la bruma y el frío.
Es colosal bólido que viaja
Por los pasillos de la alegría,
Es gigantesca supernova que nada
En la órbita de la armonía,
Es enorme quásar que se impulsa
Con tu amor por energía.
Mi corazón no es
Deshecho manantial
De gotas de rocío.
Es cumulo imponente
Que de ternura se vacía,
Es bendita lluvia monzónica
Que cae de noche y día,
Es inmensidad diluviosa que moja
Por entero el alma mía.
Mi corazón no es
Barquita que se quiebra
En el recodo del río,
Ni aerolito que se pierde
Entre la bruma y el frío,
Ni deshecho manantial
De gotas de rocío.
1825 Como fruta de árbol babilónico
Yo quiero plantar en ti
De mi sonrisa la simiente
Y ver crecer imponente,
Como árbol babilónico
Que no se ha de destruir,
Mi vida en tu vientre.
Tomaré todos mis despojos
Y los pondré en aguardiente
Por varios días en remojo
Para tornarme el vidente
Que debo ser ante ti
Y así
Descifrarte en lo insondable
Escrutarte en lo inconcebible
Y enlabiar tu santo cuerpo
Con mis besos impacientes
Hasta verte madurar
Como fruta de árbol babilónico
Que invita a libar.
Lo que quiero que entiendas
Es que quiero que quieras
Que te quiera.
De mi sonrisa la simiente
Y ver crecer imponente,
Como árbol babilónico
Que no se ha de destruir,
Mi vida en tu vientre.
Tomaré todos mis despojos
Y los pondré en aguardiente
Por varios días en remojo
Para tornarme el vidente
Que debo ser ante ti
Y así
Descifrarte en lo insondable
Escrutarte en lo inconcebible
Y enlabiar tu santo cuerpo
Con mis besos impacientes
Hasta verte madurar
Como fruta de árbol babilónico
Que invita a libar.
Lo que quiero que entiendas
Es que quiero que quieras
Que te quiera.
1824 Come l’acqua calda
Come l’acqua calda per il tuo corpo
Posseduto di bellezza
E per la tua testa
I miei baci
Pieni fino il fine
Di tenerezza.
Io vorrebbe abbracciarti
Come se abbraccia un bambino.
Il mio desidero è spendere
Migliaia di baci per la tua bocca
Che io ti darò senza risparmiare
Niente per domani
Perché oggi io ti avrò accanto a me
E con le mie carezze
Bagnerò il tuo corpo
Posseduto di bellezza
E per la tua testa
La mia bocca
Sarà presta
Per baciarti
Fino il fine della terra.
Posseduto di bellezza
E per la tua testa
I miei baci
Pieni fino il fine
Di tenerezza.
Io vorrebbe abbracciarti
Come se abbraccia un bambino.
Il mio desidero è spendere
Migliaia di baci per la tua bocca
Che io ti darò senza risparmiare
Niente per domani
Perché oggi io ti avrò accanto a me
E con le mie carezze
Bagnerò il tuo corpo
Posseduto di bellezza
E per la tua testa
La mia bocca
Sarà presta
Per baciarti
Fino il fine della terra.
1823 Me pierdo en el mosto de tus labios
Me pierdo en el mosto de tus labios
Y no pueden orientarme
Ni brújulas, ni estrellas, ni astrolabios
Y no existen brujas de aquelarre
Ni sicarios
Que puedan salvarme
Del néctar de tus labios,
Que puedan rescatarme
Del laberinto de tus manos.
Me condena tu risa al calvario
De tener que sucumbir
Ante el licor de tus labios
Ahogado como si fuese
Muerto por inundación.
No hay titanes, ni colosos,
Ni gigantescos cíclopes,
Ni imponentes sansones
Que puedan rescatarme
No hay brújulas, ni estrellas, ni astrolabios
Y no existen brujas de aquelarre
Ni sicarios
Que puedan salvarme
De arder en el mosto de tus labios.
Y no pueden orientarme
Ni brújulas, ni estrellas, ni astrolabios
Y no existen brujas de aquelarre
Ni sicarios
Que puedan salvarme
Del néctar de tus labios,
Que puedan rescatarme
Del laberinto de tus manos.
Me condena tu risa al calvario
De tener que sucumbir
Ante el licor de tus labios
Ahogado como si fuese
Muerto por inundación.
No hay titanes, ni colosos,
Ni gigantescos cíclopes,
Ni imponentes sansones
Que puedan rescatarme
No hay brújulas, ni estrellas, ni astrolabios
Y no existen brujas de aquelarre
Ni sicarios
Que puedan salvarme
De arder en el mosto de tus labios.
1822 Ya que estás en eso de olvidar
Ya que estás en eso de olvidar
Por qué no olvidas
Esa estrella que juntos
Solíamos mirar,
Por qué no omites
Y decides enterrar
La lluvia de labios y caricias
Que de mi pecho trastornado
Siempre te dejé en cada palpitar.
Ya que estás en eso de olvidar
Porque no silencias
Los continuos latidos
Del corazón dibujado en el árbol
Por mis manos enardecidas de placer.
Ya que estás en eso de olvidar
Por qué no destierras y confinas
Cada una de las miradas
Que me diste al caminar
Con tu cuerpo de escultura griega
Que me hacía delirar.
Ya que estás en eso de olvidar
Por qué no proscribes y acallas
Los centenares de versos
Que en mi atolondrado delirio
Te solía recitar,
Destierra con un golpe certero
Cada una de las palabras
Que como mago extraviado
En mi delirio de hombre enamorado
Te decía para permanecer
En tu memoria
Como elefante que no puede olvidar.
Por qué no olvidas
Esa estrella que juntos
Solíamos mirar,
Por qué no omites
Y decides enterrar
La lluvia de labios y caricias
Que de mi pecho trastornado
Siempre te dejé en cada palpitar.
Ya que estás en eso de olvidar
Porque no silencias
Los continuos latidos
Del corazón dibujado en el árbol
Por mis manos enardecidas de placer.
Ya que estás en eso de olvidar
Por qué no destierras y confinas
Cada una de las miradas
Que me diste al caminar
Con tu cuerpo de escultura griega
Que me hacía delirar.
Ya que estás en eso de olvidar
Por qué no proscribes y acallas
Los centenares de versos
Que en mi atolondrado delirio
Te solía recitar,
Destierra con un golpe certero
Cada una de las palabras
Que como mago extraviado
En mi delirio de hombre enamorado
Te decía para permanecer
En tu memoria
Como elefante que no puede olvidar.
1821 Son las nubes que giran
Esta cabeza
No siempre ha estado
Encima de mis hombros
A veces la he dejado volar,
Y volar y volar y volar,
Pero no como las aves
Oceánico migratorias
Que se precipitan vencidas
A la mar
Estoy hablando de volar
Por encima de la estrellas,
Más allá de las fronteras
Puestas en el cosmos
Y en el más allá del más allá.
Son las nubes que giran
En la tarde ya vencida
Las que hacen que mi cabeza
Arda en esta flama prohibida
Que me lleva al desvarío
A la locura sin par,
Que me hace perderme en el extravío
De mi frenesí sin igual.
No siempre ha estado
Encima de mis hombros
A veces la he dejado volar,
Y volar y volar y volar,
Pero no como las aves
Oceánico migratorias
Que se precipitan vencidas
A la mar
Estoy hablando de volar
Por encima de la estrellas,
Más allá de las fronteras
Puestas en el cosmos
Y en el más allá del más allá.
Son las nubes que giran
En la tarde ya vencida
Las que hacen que mi cabeza
Arda en esta flama prohibida
Que me lleva al desvarío
A la locura sin par,
Que me hace perderme en el extravío
De mi frenesí sin igual.
1820 Enlábiame
Enlábiame como la tarde aquella,
La tarde endémica en que te amaba,
Como si yo fuese la piel,
Segunda,
De tu alma.
Yo deseo que hurgues,
Que escarbes, que remuevas,
Que busques, que profundices,
Que sondees, que rebusques,
Que examines y escrutes en lo hondo
De mi alma devastada
Para que descubras
Los continentes perdidos
De la Atlántida
Y que tus labios como batiscafo
Desciendan a lo profundo
De mi ser que te ama.
Cómo es que voy a decirte
Que quiero que te instales en mi ser
Como si fueses rémora
Al borde de un pez.
Enlábiame como la tarde aquella,
La tarde endémica en que te amaba,
Como si yo fuese la piel,
Segunda,
De tu alma.
La tarde endémica en que te amaba,
Como si yo fuese la piel,
Segunda,
De tu alma.
Yo deseo que hurgues,
Que escarbes, que remuevas,
Que busques, que profundices,
Que sondees, que rebusques,
Que examines y escrutes en lo hondo
De mi alma devastada
Para que descubras
Los continentes perdidos
De la Atlántida
Y que tus labios como batiscafo
Desciendan a lo profundo
De mi ser que te ama.
Cómo es que voy a decirte
Que quiero que te instales en mi ser
Como si fueses rémora
Al borde de un pez.
Enlábiame como la tarde aquella,
La tarde endémica en que te amaba,
Como si yo fuese la piel,
Segunda,
De tu alma.
1819 Pronuncias el vacío en mi corazón
Pronuncias el vacío en mi corazón
Y los huesos de mi espíritu
Se estremecen.
Si al menos las migajas
De tu plato cayesen
A los bordes de mi aura,
Yo podría reponerme
De este cansancio del alma.
Soy un chiquillo indefenso,
Desvalido, extraviado,
Desprotegido, desamparado,
Afligido, debilitado,
Desposeído y desarmado,
Y aunque no digas palabras,
Aunque tus labios no se inmuten,
Aunque la expresión hierática
De tu dulce rostro
No diga nada,
Pronuncias el vacío en mi corazón
Y los huesos de mi espíritu
Se estremecen en lo hondo
De mi alma ya gastada.
Soy un espíritu abatido, atormentado,
Entristecido, desesperado,
Afligido, desolado,
Dolorido, desconsolado,
Entristecido y acongojado.
Y los huesos de mi espíritu
Se estremecen.
Si al menos las migajas
De tu plato cayesen
A los bordes de mi aura,
Yo podría reponerme
De este cansancio del alma.
Soy un chiquillo indefenso,
Desvalido, extraviado,
Desprotegido, desamparado,
Afligido, debilitado,
Desposeído y desarmado,
Y aunque no digas palabras,
Aunque tus labios no se inmuten,
Aunque la expresión hierática
De tu dulce rostro
No diga nada,
Pronuncias el vacío en mi corazón
Y los huesos de mi espíritu
Se estremecen en lo hondo
De mi alma ya gastada.
Soy un espíritu abatido, atormentado,
Entristecido, desesperado,
Afligido, desolado,
Dolorido, desconsolado,
Entristecido y acongojado.
1818 Tríptico
El primer tríptico de tu rostro
Peleaba fieramente
En el campo de batalla.
El segundo tríptico de tu rostro
Se movía sobre la faz
De las turbias aguas.
El tercer triptico de tu rostro
Dictaba al arcángel
Las palabras encarnadas.
Y así a través de las eras
Te moviste por el Valhalla
Instalaste tu trono en el Olimpo
Materializaste y espiritualizaste
Todas las cosas de la nada.
Por eso te cedo mi parnaso
Para que lo tomes como morada,
Llenando de ti mi templo
Como si fuese la espada
Que llena la herida abierta
De mi humanidad desesperada.
Peleaba fieramente
En el campo de batalla.
El segundo tríptico de tu rostro
Se movía sobre la faz
De las turbias aguas.
El tercer triptico de tu rostro
Dictaba al arcángel
Las palabras encarnadas.
Y así a través de las eras
Te moviste por el Valhalla
Instalaste tu trono en el Olimpo
Materializaste y espiritualizaste
Todas las cosas de la nada.
Por eso te cedo mi parnaso
Para que lo tomes como morada,
Llenando de ti mi templo
Como si fuese la espada
Que llena la herida abierta
De mi humanidad desesperada.
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