No es siempre,
Pero cuando yo
Me deslizo
Por las costas
De tus empinadas
Montañas,
Como si fuese
Un surfeador
De plata,
Siento en mi pecho
La amalgama
De sensaciones
Que me induces
A vivir,
Cuando esnifo
A pulmón resuelto
Del polen impoluto
De tu gimiente calma.
Y en estas
Bolas de fuego
En las que viajo
Envuelto
Por el aura
De tus manos
Sobre mi cabeza
Vivo un apocalipsis
De avidez
Que me hace suspirar.
En realidad,
Lo que quiero decir es,
Que anhelo
Con ansiedades volver
A repetir,
Como comensal
En el banquete
De Mardoqueo,
De tus frutas
Vedadas
A mi deseo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario