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20200327

4346 Mi reacción fue tardía

Mi reacción fue tardía.
No tuve tiempo
Para atrapar
Tu maravilla.

Ya las manecillas
Del reloj
Fugaces corrían
A la velocidad de la luz
Cuando me asaltó la premonición
De tu abandono.

Me tomó por asalto el deseo
De fijarte al cenit de mi pecho.
El tiempo había volado
Como un cometa raudo y azul.
Anhelé atarte con el lazo de tul
De la constelación de Orión,
Cuando ya el maduro cotiledón,
Irreversiblemente,
Habían caído.
Quise amarrar tus pasos
A la ruta de mi destino,
Pero como en Ítalo Calvino,
Era una noche de invierno
Y se bifurcaban los caminos.

A partir de entonces tú navegas
Por los confines de mis arterias
Como drakar vikingo que atraviesa
Ondas y mares lejos de su tierra.
Y me llegas tan hondo
Como batiscafo sumergido
Que lame la superficie
De mis fosas submarinas.
Tu abandono se adhirió
A la superficie de mi cardiosfera
Y allí te volviste
Pesado trilobite de mi era primaria.

Me quedó la disconformidad
En el lugar de la resignación.

Mi reacción
Fue tardía.
No tuve tiempo
Para atrapar
Tu maravilla.

20181007

2018.10.07 4116 Pienso indefectiblemente en tu voz

Mi razón estaba
Como un barco a la deriva
Sin que espejos relucientes
Le pudieran indicar
El rumbo preciso
Para la felicidad.

Como un drakar vikingo
Perdido en la inmensidad.

Andaba yo como un navío
En los mares de los sargazos
Enredado en la soledad,
Añorando tus abrazos.

Y apareciste tú
Con tu mirada azul
Y el alivio que sentí
Cuando tu sonrisa iluminó
La ilusión que llevaba
A cuestas,
Me hizo respirar mejor.

Fue tu luz como bálsamo
Para mi espalda
Y ahora cada vez
Que pienso
En la cosa mejor,
Pienso indefectiblemente
En tu voz

20180415

2018.04.15 3904 Ágil águila en Shangri-la

Según lo que hemos acordado
Por teléfono,
Esta misma semana
Se dividirá para siempre
Mi supercontinente
De Pangea.

Como previsto en el tarot,
Se dará la subducción
De mi cuerpo
Bajo la capa dulcificante
De tu cuerpo.

Como ha sido profetizado,
Llevarás en tus manos
Una corona
Y la pondrás
Sobre mi cabeza
Como una diadema
De placer.

Como vaticina el predicador,
Hagamos volver
El primer verdor,
Que vehemente
Tu fuego consuma
Mi psique y mi soma.
Estar quietos no es
Un axioma.

Cuando vayan a la deriva
Mis congojas continentales
Mírame a los ojos
Y crea en mí
Los más azules mares.
Que yo como un barco vikingo,
Destrísimo drakar que navega
Como ágil águila
Te daré el fantástico reino
De Shangri-la.