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20250714

5888 La lección de la lemniscata

Redacté mil instrucciones 
Para no correr 
Hacia tu abrazo 
Ignorando 
El movimiento dérmico 
Alrededor de mis labios.

Tú me habías enseñado 
Lo que era 
Una lemniscata, 
Cuando eternidad 
Tras eternidad, 
En un instante fugaz, 
Mi lengua recorrió 
Tus ignotos laberintos 
Mientras tus arpas reproducían 
En una espiral apoteósica 
Un repertorio de gemidos.

Tarde supe que tú 
Habías colocado 
Debajo de mi lengua 
Un trébol auspicioso 
De placer. 

Me enfrasqué, empeñado
En la batalla 
De resistirme a volver 
Prisionero a tu destino, 
Sin saber que el recorrido 
Que quería recorrer 
Me llevaba sin querer 
Al punto de no retorno 
En donde se halla tu nido.

20220828

5048 Vuelve a mi, vuelve a ti, vuelve a nos

Este amor que te he dispensado 
Efusivamente 
Es un sonámbulo pródigo 
Que vuelve a mí. 
Como búmeran, 
Atado a un recuerdo
Con un lazo infinito
Similar al cinto
De la constelación de orión.

Este amor con que has florecido
Copiosamente 
Es un noctámbulo casto 
Que vuelve a ti. 
Como pelota vasca, 
Arrojada al frontón
Con la envión segura
De las lejanas estrellas
De la constelación de orión.

Este amor al que hemos sucumbido
Irreparablemente 
Es un vagabundo íntegro 
Que vuelve a nos. 
Como lemniscata, 
Decorada con cintas
De brillos titilantes
Como las luces lejanas 
De la constelación de orión. 

20180809

2018.08.09 4028 Paulatinamente nos vamos separando

Una nube de polvo interestelar
Separa las estrellas
Que gimen mientras giran
En nuestros corazones,
Lo mismo que giran,
Revolucionan y se separan
En distintas direcciones
El polvo del Sahara,
Las esporas de los hongos,
Los esporangios de los helechos.

Paulatinamente nos vamos separando
En caminos bien diversos.

Nosotros somos
Perfectamente imperfectos
Y presiento que vamos al vacío
En una lemniscata perpetua
De nada, de cansancio, de hastío.

20180114

2018.01.14 3805 Como las vírgenes españolas en la conquista de América


Tenía tantas palabras
Acuñadas en mi lengua.

Como en la palanca
De Arquímedes
Ascendiendo iban
En una suerte de espiral
Desde mi plexo
Hasta las concavidades
De mi corazón.

Tenía tantas señales
Estampadas en mi jerga.

Como en la imprenta
De Gutemberg
Aglutinándose iban
En una suerte de mixtura
Desde mi pecho
Hasta las sinuosidades
De mi razón.

Tenía tantos signos
Dibujados en mis piedras.

Como en el mecanismo
De Anticitera
Ultrapasando iban
En una lemniscata perpetua
Desde mis delirios
Hasta las fronteras
De mi ilusión.

Allí pretendí macerar
Cada uno de mis fonemas
A la espera
De que aparecieras,
Como las vírgenes españolas
En la conquista de América,
Y que vencieras
Con la sola manifestación
De tu presencia
El oprobio de mis verbos,
La vergüenza de mis predicados,
La timidez de mis sujetos y sustantivos.

Y que bajo el signo
Del ars combinatoria
Me poseyeran tus poemas.