Mostrando las entradas con la etiqueta átomos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta átomos. Mostrar todas las entradas

20230730

5248 El número de Avogadro de lágrimas


Todo se volvió
Un silente baile de átomos, 
Tu ausencia dejó un vacío inmenso, 
Una montaña de soledad 
Que se eleva en mi ser,
Como el espinazo de los Alpes,
Las vértebras de los Andes,
La cumbre remota del Himalaya.

Los cimientos de mi alma 
Se estremecieron, 
Y el número de Avogadro 
De lágrimas brotó 
Al recordar la magnitud 
De lo que perdí:
A ti, ayer.

Y hoy, la nostalgia
Me rebosa, me rebasa.
Cada partícula de mi ser 
Busca tu presencia, 
Como si el universo entero 
Convergiera 
En el punto exacto 
Donde solías estar.

Todo se volvió
Un silente baile de átomos, 
Tu ausencia dejó un vacío inmenso, 
Una montaña de soledad 
Que se eleva en mi ser,
Como el espinazo de los Alpes,
Las vértebras de los Andes,
La cumbre remota del Himalaya.

20220124

4399 La tibieza interestelar


De la galaxia hasta el átomo
Atraviesa tu ternura
Por mis cielos,
Como un tenue rayo,
Lacio, suave, manso.

El pulso de sus ondas
Baña mis cuásares,
Mis enanas blancas,
Nebulosas grises,
Y gigantes rojas,
Me sumerge en sus mares
De estrellas,
De planetas,
De satélites 
Y astros sin sombras.

Cuando me abrazas
Vértebras, omóplatos y cóccix
Se alinean con la blanda sensación
Que viene de tu regazo.

En tu abrazo
Yo me rehago de la pena,
Me restauro del temor,
Me revierto en la alegría
Y fortalezco prontamente
Mis endebles atalayas
Contra el inerte dolor.

Entre tus brazos
Siento la tibieza
Interestelar 
Que aviva el polvo cósmico
De mis átomos.

20180409

2018.04.09 3898 Me quedo sin palabras


Me quedo
Sin palabras
Al agotarse
La fuerza
De mi médula
Por causa
De la desolación.

Mi brazo era un potro
Tenso día y noche
Y ha dejado
Ya de cabalgar.

Estos podrían ser
Los últimos fonemas
Que le salgan
A mi voz.

Me duele tanto
Que es casi
La parálisis,
El espasmo muscular
Al que fui sometido
Cuando escuché
El timbre de tu voz
Diciendo que ya no.

Fue ahí cuando inició
La paulatina
Desintegración
De los átomos
En mi corazón
Y hubo un fuego fatuo
Que ardió en el acto
De desesperación.