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20260313

5954 Como la curva del meandro

Yo te veo 
Rondarme
Con un ronroneo 
Suave, 
Mientras mordisqueas 
Mis hojas tiernas 
Y mis brotes, 
Pasas tu lengua 
Por el borde 
De las yemas 
De mis dedos, 
Como un gato 
Callejero 
Que asoma 
La curiosidad 
A mi balcón.

Entendí que ya estaba 
Atrapado en la trayectoria 
Del deseo, 
En la órbita 
Del anhelo.

Me había rehusado 
A imbricar quimeras 
Que tuvieran implicaciones 
Para mi destartalado 
Corazón.

Sin embargo, 
Con tu cruzada 
Hacia mi Jerusalén, 
Me demostraste con hechos 
Que el ensueño 
Es infinito, 
Que la palabra arrojada, 
Vuelve siempre 
Como un bumerán, 
Que la ilusión es 
Circular, 
Que tus ojos y mis ojos 
Hacen un nítido match, 
Que el deseo es 
Inevitable, 
Como la curva del meandro 
En los ríos que bordean 
El monte Aconcagua.

20250712

5873 El labio antedispuesto

Por dentro 
Siento el eco 
De lo que sucederá, 
La expectación, 
El labio antedispuesto.

Y lo que quiero es que 
Cuando digas mi nombre, 
El cielo y la tierra 
Se devoren mutuamente, 
Como la escena 
Del uróboros.

Luego del apocalipsis, 
Concluida la pelea 
Del Kurukshetra, 
Al final 
De la batalla final, 
Después del Ragnarok, 
Reiniciemos 
La instauración 
De nuestra secretísima 
Y resplandeciente 
Nueva Jerusalén.

Y que digan que tú y yo, 
Arcángeles errantes, 
Fuimos peregrinos 
Transeúntes, 
Que audaces,
Se atrevieron a amar.

20220513

4612 Piedras

Desnudo de creencias y de cuerpo
Entramos en el palacio
Del desenfreno.

Yo te he visto descender
Del cielo
Jadeante y entre suspiros.

Cuando la oleada de placer
Fue desde una ola a un tsunami
Por cada poro de mi piel.

Nos entendimos
Entre balbuceos,
Uno a uno vimos caer
Los muros de Babel.

En nuestro peregrino amor
También hay piedras
Como las de las puertas
De la nueva Jerusalén:
Jaspes, zafiros y ágatas,
Verdes esmeraldas
Y grises ónices,
Anaranjadas cornalinas,
Crisólitos, berilos y topacios,
Pálidas crisoprasas, 
Jacintos y amatistas.

Pero la corona de espinas
Me la quitas si me mira
El diamante de tus ojos
Y me muerdes
Con tus dientes de perlas
Y me besas
Con tu boca de rubí.

20220430

4585 Savia bruta y savia elaborada


Cuando lleguemos 
A la isla del deseo y veas 
Que mi nueva Jerusalén 
Está firmemente fundada 
Sobre amatistas y perlas,
Esmeraldas y zafiros, 
Ágatas y ónices 
Que hacen que la luz 
De tus auroras boreales 
Estallen en fractales 
Omnipresentes de fulgor, 
Sabrás de una vez 
Por todas, 
Lo que quiero decir 
Cuando recuestas tu cabeza 
En mis literas, 
Como lo haría 
La reina de Saba 
Y yo abro los pétalos 
De mi enardecido pecho 
Para que libes mi savia bruta 
Y me des tu savia elaborada. 

20220206

4412 Cascada tibia

El deseo es una granada roja,
Plantada junto a la fuente
De cristalinas aguas.

Tú eres, cariño mío
El rayo eléctrico
Que estremece
Los cimientos 
De mi nueva Jerusalén.

Todo estaba listo
Para que yo te enlabiara.
Me transfiguré
Mientras me amabas.

Como si yo fuese
Fructífero río Éufrates
En medio de los jardines 
Colgantes de Babilonia,
Una cascada tibia
Recorrió todo lo largo
De mi médula espinal
Cuando estalló tu volcán
En el intersticio de mi lengua.

Y fuimos por un instante
Un paisaje sideral
De granadas rojas
Rayos caídos
Ríos maduros
Calles de oro
Muros de perlas
Mar de cristal.

20181127

2018.11.27 4220 De entre mis catacumbas emergí

Cortando el viento
Como la lengua de un áspid.

A mí me llamaba la locura
Con su voz sibilante.

Y entre el barullo de mi interior
Tu voz fue la más fuerte
Cuando me auguraste
Con tu voz omnipotente
Que serían míos
Tus ríos de agua cristalina
Y tus mares de oro
Y tus calles de cristal.

Y entre la bulla de mi corazón
Tu voz fue la más fuerte
Cuando me profetizaste
Con tu voz irresistible
Que sería mía
Tu nueva Jerusalén
Y tus murallas chinas
Y tus faros de Alejandría.

De entre mis catacumbas emergí
Como si fuese lo mismo
Que Lázaro convocado
A la mismísima vida.

A mí me llamó tu ternura
Con su voz embriagante.

20180508

2018.05.08 3927 Las nubes hicieron el símil

Ya se sabe que en el principio
Creó Dios los cielos y la tierra
Y que el tiempo desenrolló
Sus instantes sobre la capa
Que forma la atmosfera.

Hoy al amanecer
Las nubes hicieron el símil
En una compacta manada
De mansas doradas ovejas.

Son nubes de primavera.

Pasto de cristales de nieve,
Gotas de agua microscópicas
Se desplazan sobre mi cabeza.

Así por la fuerza centrípeta
Del latido de tu corazón
Se me agolparon los sentimientos
En el prado de mi interior.

Fueron acumulándose instantes,
Los minutos, las cosas,
Al pasar raudas las horas
El día sideral traspasará sin dudas
El lugar a una semana,
Los años se irán acumulando
Y otros tipos de nubes
Debutarán en el cielo,
Sin embargo el destello
De tus ojos mirándome
Justo antes del amanecer
Permanecerá inamovible
Como los cimientos de la mítica
Nueva Jerusalén.

20180318

2018.03.18 3876 Tú podrás negarte a mi arcoíris setenta veces siete


Tú podrás negarte
A mi arcoíris
Setenta veces siete,
Pero al final del día,
Antes de que el gallo cante,
Ya te habrás acunado
Como escritura cuneiforme
A las formas de mi cuerpo.

El misterio
De nuestras lenguas
Prevalece
Como el mismísimo
Monte de Sion
O los cimientos de la mítica
Nueva Jerusalén.

En estos miles de soles
Hemos ido a navegar
En más viajes fantásticos
Que los del marino Simbad.

Yo podré negarme
Al asedio de tus espejos
Setenta veces siete,
Pero al inicio de la noche,
Antes de que Venus brille,
Ya me habré mecido
Como ofrenda hebrea
Ante las puertas de tu templo.

19950831

1455 Los cimientos de la Nueva Jerusalén

Anoche soñé que estabas conmigo
Y aunque cuando desperté
Pude ver tu cuerpo junto al mío,
No fui capaz de aceptar
Que estuvieras junto a mi.
¿Y sabes por qué me pasa esto contigo?
Porque te considero abiertamente
Mi más exagerada utopía.
Y a pesar de haberte alcanzado,
Siento que mi alma se compunge
A causa de la nobleza
De los metales de tu cuerpo.
Si yo fuese un metalistero,
O un joyero de la antigua India,
De seguro que el paroxismo
Sería mi estrecho refugio,
Porque el contactar con mis manos
Tus pechos de jade
Me ha hecho despertar
A la belleza que exhibes
De la forma más humilde, sencilla,
Genuina y a la vez ostentosa.
Y creo sin temor a equivocarme
Que tu cuerpo debe formar parte
De los cimientos
De la Nueva Jerusalén.

19950331

1411 Mis ultramodernistodiseños

Si yo hubiese sido Le Corbusier,
Te juro sin temor a equivocarme
Que mis ultramodernistodiseños,
Los habría esbozado
Basado en las tonalidades de tu alma,
Que es tan transparente
Como el mar de la Nueva Jerusalén.
Porque tú, nada más que tú,
Pero toda entera tú,
Has sido la modelo
Que ha inspirado en mi vida
Las mejores cosas que he creado:
Los soles de mi vida
Son una copia exacta
De tus fulgurantes ojos,
El matiz dulce
Que en tiempos de ternura
Puede adquirir mi voz,
Es solo una paráfrasis de tus palabras.
Por eso he concluido
Que eres la piedra angular
De mi vida terrenal,
Porque las coordenadas precisas
De mis galaxias
Vienen dictadas por la forma,
La textura y la extensión
De tus cabellos, Priscilla,
Porque tu eres quien completa
Idóneamente
El circulo de mi existencia.

19950228

1392 Semejante al olor de los Hare Krishna

Permanentemente.
Como la fuente de agua de vida
Que fluye
En la Nueva Jerusalén.
Así te voy a amar.
Pero no porque merezca
El privilegio de amarte
Más que cualquier otro mortal,
Sino porque semejante
Al olor de los Hare Krishna,
Despides aroma de amor
A cada paso que das.
Y aunque rotundamente
Me negara a adorarte,
Lo que haría sería autoflagelarme.
Porque en mi interior permanecen
Encendidas gigantescas luces,
Que estaban desde antaño dormidas
Y que fueron despertadas
Al ritmo de tu caminar.
Yo sé que junto contigo
Voy a descubrir en nuestro cielo
Nuevas y nuevas estrellas,
Porque a tu lado yo me siento
Navegar como si fuese
Un cohete en el espacio.