Tengo tantas ansias De comerte a besos Que sólo comiéndote a besos Podre vadear estos bajíos.
Soy un potro desbocado Que aún le toca jadear.
En el momento decisivo Mis manos serán Como una manada de caballos A punto de galopar, Esperando el estampido Que da el inicio a la carrera Hacia el centro de tu corazón, Esperando el estallido Que me indique el rumbo exacto Hacia el que mis corceles deben marchar.
Ya se sabe que en el principio Creó Dios los cielos y la tierra Y que el tiempo desenrolló Sus instantes sobre la capa Que forma la atmosfera.
Hoy al amanecer Las nubes hicieron el símil En una compacta manada De mansas doradas ovejas.
Son nubes de primavera.
Pasto de cristales de nieve, Gotas de agua microscópicas Se desplazan sobre mi cabeza.
Así por la fuerza centrípeta Del latido de tu corazón Se me agolparon los sentimientos En el prado de mi interior.
Fueron acumulándose instantes, Los minutos, las cosas, Al pasar raudas las horas El día sideral traspasará sin dudas El lugar a una semana, Los años se irán acumulando Y otros tipos de nubes Debutarán en el cielo, Sin embargo el destello De tus ojos mirándome Justo antes del amanecer Permanecerá inamovible Como los cimientos de la mítica Nueva Jerusalén.
No te atreviste a saltar Aun cuando lo habían acordado Nuestras miradas.
Ya había hecho los toques A mi cuerpo Y ya mi lengua Estaba preparada. Mis juguitos hervían Por dentro Y mi arco tenso Esperando el banderazo de inicio, La salida oficial, El despegue de la caravana.
Ya se había oído el estallido Del big bang, El crujido cósmico Y el universo estaba curvo Esperando las constelaciones deseadas Y un millón de estrellas Habían sido esparcidas En la vía láctea.
No te atreviste a saltar Aun cuando lo habían acordado Nuestras miradas.
Sin embargo yo salté Como un corderito Que reencuentra su manada, Fui pelícano lanzado Hacia las olas plateadas, Salté decidido Como un eufórico impala.